Como atrapado al interior de una rueda de Sísifo, que aparentara culminar su giro solamente para volver, una y otra vez, a darse inicio, al Oriente Árabe “le toca” sufrir nuevos-viejos acontecimientos. El Hegemonismo estadounidense (y en concreto su fracción pro-”Islam Político”, representada por Obama, por Kerry, por McCain, por los Clinton y por la notable fila de funcionarios políticos enrolados tiempo ha en la Hermandad Musulmana, ocupando Secretarías o despachos en el actual organigrama Federal gubernativo) ha formado una coalición internacional para luchar contra el Estado Islámico (ex-ISIS, más tarde ex-ISIL). En tal tarea, el Hegemonismo yankie se sirve de su brazo armado -la OTAN-, así como de Jordania y de otros satélites sionistas árabes, a quienes ha reunido ad hoc en otra pantalla más de sus intereses: el llamado Consejo de Cooperación del Golfo, organismo al que la Super-Potencia declinante pide, a término inmediato, nada menos que 500.000 millones de $ en pro de financiar la ofensiva.

El Estado Islámico (IS en sus siglas inglesas) es un diseño del Hegemonismo, y en concreto de su fracción abanderada por el “cristianismo sionista” presbiteriano y los “regeneracionistas” del Contract with America, huella impresa del viejo pie de los Bush, Wolfowitz, Cheney, Albright, Rumsfeld. Su proyecto pretende descomponer el Oriente Árabe en el nivel económico, en el político-institucional y en el territorial, anulando las miras exportadoras de capitales fijos, exportadoras de capitales crediticios a limitados sectores empresariales bajo control matricial, inauguradoras de tramos productivos organizados por tal o cual monopolio industrial USA y dinamizadoras de circuitos mercantiles y bursátiles (Primaveras árabes), trazadas por el proyecto Obama-Hillary relativo a reflotar la actividad imperialista clásica (económica) estadounidense, hoy en denso declive. A cambio, estos elementos de la New America, en sintonía con los intereses del teologismo israelí representado por el Ejecutivo de Netanyahu y custodiado por el MOSSAD, tratan de reducir el Oriente Árabe a un suelo devastado y rendido cuyo subsuelo prospectar y cuyas materias fósiles expoliar. Ello mientras alucinados Señores de la guerra santa, creyendo incluso alguno estar forjando a la Umma contra el Gran Satán, le hacen, en la práctica, de gendarmes locales disciplinando a una población sierva de la neo-feudalidad o esclava en latifundios transgénicos planeados a miles de km de distancia por la tecnocracia agro-industrial de Chicago.

Así pues, son las petroleras, los monopolios constructores y de infraestructuras de paso de hidrocarburos, la industria militar y sus industrias derivadas, los tiburones gigantes del Crédito de guerra y de reconstrucción, la gran automotriz, la industria alimentaria dependiente del monocultivo…, sectores que convergen para este proceso con la Doctrina Ben Gurion (Barbaricemos el Mundo Árabe y los occidentales pensarán que nos necesitan como parachoques, mientras, separada de sí, cada micro-fuerza árabe dependerá realmente de nosotros), subyaciendo a la operación de la CIA, quien ha creado al IS, lo ha financiado, entrenado, dotado de miles de flamantes MERCEDES todo-terreno para el desierto, armado y ayudado a instalarse en el nordeste de Siria y de Iraq. Cara a ocupar vastas superficies iraquíes, la CIA y su Estado Islámico se han ayudado de Turquía dando a ésta el papel de tonto útil: a través de sus mercenarios del Ejército Libre de Siria (que son, más hondamente, los sicarios del Gobierno Federal USA y de su proyecto regional, bajo asesoría de Zbigniew Brzezinski), el Estado turco llevaba años ocupando el nordeste de Siria y sendos enclaves iraquíes, con el consecuente saqueo de riquezas petroleras, de piezas y plantas industriales, asalto a bancos nacionales, apoderamiento de arsenales, etc. Cuando la CIA hubo acumulado fuerzas, lanzó sobre el terreno a sus huestes. Éstas barrieron a los efectivos del Ejército Libre de Siria y se aposentaron. El ELS le había “desbrozado el campo” al IS, expulsando a la población civil, vaciando municipios, combatiendo al ejército sirio, infiltrándose a través de frontera contra las fuerzas iraquíes y asolando a los kurdos, desplegando cientos de km de canalización petrolera y velando el tránsito de bienes y maquinaria saqueados, etc. Un tan reciente como espurio juego de declaraciones ilustra bien la jugada. El francés Hollande declaraba que “El mejor modo de combatir al IS es continuar armando a la oposición siria” mientras, en esos mismos días, como por sintonía espontánea un dirigente del IS afirmaba: “Cuando los Gobiernos occidentales anuncian que han enviado armas para tal o cual grupo, nosotros estamos contentos; esas armas van a acabar en nuestras manos”.

Otra muestra de cómo, para mofa en la cara misma de los Padrinos de la Hermandad Musulmana gubernamental turca (Kerry, Obama, los Clinton…), han sido los artífices neo-coloniales del Gólem IS quienes con mayor fruto han logrado manipular las particulares ambiciones de Turquía, la da la privación turca de cualquier apoyo al anterior Gobierno iraquí, sólidamente respaldado de voto y garante de mínimas cuotas de unidad nacional contra el avance tribalizador entre la población. Los impulsores del IS han estado frotándose las manos mientras Turquía, movida por sus propios intereses regionales, se ha comportado como vector agudo para el derrocamiento de Al-Maliqi, a quien ha sucedido la imposición de un nuevo Primer Ministro no elegido democráticamente (contra la Vulgata de “buenas maneras” que las Potencias mismas gustan de pregonar). El nuevo Gobierno, por su condición de títere de los intereses anglo-sionistas, obra objetivamente por desmembrar la solidaridad poblacional entre iraquíes, por azuzar las assabiya (espíritu de cuerpo) grupales, por alimentar contradicciones con Irán y, en tal medida, por empujar a jóvenes iraquíes, desclasados y nacionalmente desarraigados, hacia el IS, dotando a la organización de cierta base social autóctona.

Paralelamente, y no dejando así de tender un anzuelo de seducción envenenado a los intereses inmediatos turcos, el IS ha atacado en los últimos días cientos de aldeas cercanas a Ein Al-Arab, cuyo grueso demográfico es kurdo sirio. El objetivo de las razzias es satisfacer el particularismo de aspiraciones turco y de su Presidente Erdogan, quien, rivalizando con Abu Bakr Al-Baghdadi (jefe-hombre de paja del IS), mantiene ensoñaciones califales sobre la Península Árabe, Persia y el Norte de África.

Mientras tanto, la “oposición armada” siria, filoturca y turcodependiente, hace gala de un imperialismo no ya en disimulo, sino descarnado, al sintetizar su postura en el eslogan “Ni Assad, ni Estado Islámico”. Se cuidan mucho, estos señorines, de no decir: “Ni cazas de Obama”. ¿Pero cómo iban a morder dichos secuaces la teta que les da de mamar?; el ELS será el gran beneficiado militar de los bombardeos. Nosotros, del lado contrario a estas aves de carroña, convergemos con el Ministro de Asuntos Exteriores iraní en sus declaraciones: “El único modo de derrotar al Estado Islámico es apoyar al Gobierno legítimo del Dr. Bashar Al-Assad”.
Sin embargo, en este juego de confrontaciones entre dos proyectos distintos estadounidenses para el Oriente Árabe, la fracción representada públicamente por Obama-Kerry contraataca. El objetivo hondo de su Coalición militar es debilitar al Gobierno sirio re-abriendo un corredor de paso para los mercenarios del ELS hoy bloqueados en territorio del IS, a la vez que re-posicionar a grupos terceros considerados también leales en mayor o menor grado (Ejército del Islam, configurado por Arabia Saudí a base de residuos del ELS y relativo antídoto a su propio desgranamiento de ingreso hacia el IS). Por eso, los coaligados han iniciado en la madrugada del martes 23 de septiembre sus bombardeos sobre posiciones según dicen “predeterminadas”, pero que por el momento arrojan un balance de víctimas civiles sirias en su mayoría. El grupo terrorista, en cuyas filas hallamos una centralidad de chechenos, georgianos, igures, afganos, khorastánicos, etc., apenas si fue alcanzado, habiendo como había abandonado sus posiciones dos días antes. Los bombardeos sí han tocado posiciones del grupo khorasan (antigua denominación de un territorio que alberga parte de Afganistán y de Irán), quien traslada terroristas hacia Europa.

Ante el repugnante duelo de proyectos y su pugna por materializar uno u otro corpus de saqueo para el Oriente Árabe, el Comitè Antiimperialista (Catalunya) no decimos otra cosa que ¡Ni Estado Islámico, ni Imperialismo!. ¡NO a la barbarie de los soldaditos de plomo puestos sobre el mapa por el primitivismo extractivo de las petroleras y por el mesianismo pos-sionista hiperdestructor!. Pero, con idéntica fuerza, ¡NO a la barbarie vende-patrias de la Hermandad Musulmana, de sus brazos armados como el ELS, de Primaveras programadas por sus Señores atlantistas!; ¡NO a la barbarie de quienes desde Gobiernos anglosajones auspician la entronización de la Hermandad a fin de degradar a Siria, a Iraq, a Egipto, a Libia, a Túnez…, en barras libres cínicamente “liberalizadas” con que procurarse, el Hegemonismo y su Bloque declinante, recuperación acumulativa capitalista, mientras Turquía y Qatar se lucran y compiten por nichos de mercado abiertos en happy hour!.

En consonancia a esta postura nuestra de doble rechazo tanto de la teología de retracción pre-capitalista, como también del no menos asesino ni empobrecedor islamismo sedicente “moderado” (llamado así desde el prisma imperialista por ser funcional a la racionalidad imperialista de atar a los países árabes a la dependencia de capitalizaciones), nosotros, el Comitè Antiimperialista (Catalunya), condenamos enérgicamente la agresión del Hegemonismo -ejecutada por la OTAN y por los países árabes sionistas miembros del Consejo de Cooperación del Golfo- contra Iraq y contra la República Árabe Siria y llamamos a la movilización popular exigente de su detención inmediata.

Saludamos al Pueblo palestino resistente tanto al Supremacismo exterminador profesado por el Estado judío, como resistente a la nueva estrategia “multilateralista” de un imperialismo que traza complicidades con viejos y nuevos actores cipayos árabo-musulmanes (Hamas inclusive) a fin de mejor apuntalar la dominación anglo-sionista.

Al mismo tiempo, saludamos a los pueblos árabes iraquí y sirio, a sus Estados y a sus Ejércitos y fuerzas populares, que luchan, indistintamente, contra el venal terrorismo vende-patrias al servicio del Hegemonismo y de sus Potencias imperialistas subalternas, se ponga, este terrorismo, las banderas que se ponga, e independientemente a denominaciones o a superficiales grados de “moderación” teológica.

A través del Ejército Árabe Sirio, de los Comités Populares de Defensa, y de la Resistencia Siria en fraternidad con los milicianos kurdos, será el pueblo sirio quien libere al pueblo sirio respecto de los invasores reaccionarios. Como sirios y sirias, no dejamos de ser víctimas y testigos directos en relación a las barrabasadas diarias que el IS protagoniza, en Raqqa, en Hassaka o en Alepo, así que es lógico que nos alivie pensar en su erradicación. Pero, al mismo tiempo, no dejamos de tener bien presente que cualquier “pista de despegue” es una pista falsa, por rápida y fulminante que parezca, si llega pilotada por quienes son mecenas de bandas no menos lesivas para nuestro pueblo ni menos adversas a la independencia de nuestro país.

Manifestamos, en fin, nuestro absoluto apoyo a ese combate nacional sirio y árabe, en la arena militar tanto como en la arena política, en la sociológica y en la cultural, confiando en que la Victoria será su aliada en clave de impulsar el Renacimiento de su civilización milenaria y de su independencia, Soberanía, progreso y desarrollo.

Comité Antiimperialista de Cataluña
Barcelona, 26 de septiembre de 2014

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